EL HOMBRE EN EL ESPEJO. -La celebrada canción de Adolfo Pacheco, ganó el titulo rey de reyes en el 40 Festival Bolivarense de Arjona. Por Alfonso Hamburger En sus tiempos de bohemia eterna, en una de las tantas echadas del hogar- bebía
Elisa, de siete años, no tuvo la suerte de nacer en San Jacinto, como su padre, el ingeniero industrial y especialista en salud ocupacional, Luis Castro Montes, quien desde niño...
Amarrando pitas con majaguas un grupo de ciudadanos de Sincelejo recoge dineros en medio de difíciles circunstancias con el fin de mantener 70 niños pobres en un comedor infantil que no sale en la prensa comercial...
Sería como en noviembre de 1984 en que llegué por primera vez a Sincelejo. Vine a un Festival Sabanero del Acordeón a acompañar a Miguel Manrique, quien había ganado ese festival...
Acabo de bajarme de mi caballo. Mejor dicho de mi yegua tordilla que alguna vez fue blanca: un animal percudido del oficio, un poco pajarera y trotona, al lado de Marialis, que le encantan los animales, quien iba en otra yegua blanca.
Me ruborizo cuando algunos insisten en decirme que soy el mejor periodista. Me pongo colorado de la pena, porque a veces lo hacen con insistencia y hasta quiero creerles. Que escribo sabroso, que esto, que lo otro...
Lo que faltaba en el vallenato: la Nena Zuleta. No es tan bonita, no canta mal, tampoco es que lo haga tan bien, pero resulta que es hija de Emiliano Zuleta Díaz. La música nuestra- ahora más con las redes
Acabo de llegar a Coveñas y no lo puedo creer. No vuelvo más. A un kilómetro del peaje suspendido bajo un acuerdo con la ANI, construyeron otro gemelo, con las mismas dimensiones, en un abrir y cerrar de ojos
Migue Manrique Barras, quien en un momento estuvo cuerda a cuerda- hablando de guitarra- con Adolfo Pacheco, se retiró de los festivales por una decepción en Arjona, al quedar de segundo después de Octavio Daza...
Para estos villorrios sin esperanzas el espectáculo de la muerte mueve a grandes y chicos, cojos o bellas. No hay distingo en esa gente a quienes se les quieren salir los ojos mientras avanzan hacia el palo de mango...