Mis poetas favoritas

– El mundo es ruidoso, pero no más que yo, aunque lo esconda bajo mi silencio.
– Así, escribiendo es como desahogo mis penas, luego de una habladita con Dios.
– Mañana no sé cómo decirle a Marialis, que ya no puede participar en la Voz de Caracol. Romperé sus sueños frágiles.

Por Alfonso Hamburger

Me ruborizo cuando algunos insisten en decirme que soy el mejor periodista.  Me pongo colorado de la pena, porque a veces lo hacen con insistencia y hasta quiero creerles. Que escribo sabroso, que esto, que lo otro, pero que soy un mal escritor porque no concluyo, que no cierro las historias.  Al diablo con ellos, porque las que tienen todos los merecimientos para ser mejores son mis hijas. Es un descubrimiento que ya no me asombra. Lo mío es pasión, nada más. Si,  pasión y necedad, porque si tuviera lo que ellas tienen, Dios mío, ya estuviera muerto. Me hubiese matado celebrando. Dios sabe lo que hace. Y sabe por qué que me negó algunas cosas en los tiempos. En estos tiempos del finan de una gran era.

Y ellas, mis hijas sincelejanas, son tan nuevas, que  no se han dado cuenta de lo que tienen, tanto en la música, la pintura y la literatura. A su edad, entre los 21 y 16 años, son maravillosas. Y mi hija cartagenera, igual.

En un artículo pasado les dije que Marilis  canta con una dulzura y una afinación de ángel, pero que Orieta no se queda atrás y ahora resulta que es una poeta consumada , sin saberlo. ¿Cómo la descubrí? Pues resulta que Marialis estuvo practicando dos canciones para inscribirse en un concurso de televisión. Fueron unos quince días dándole con una disciplina  e una insistencia bárbaras. Grabaron el video, ensayaron y se prepararon rigurosamente.  Estuvieron hasta las dos de la mañana. Marialis cayó rendida, exhausta por el trabajo. Además, debía despertarse a las cinco, para ir al colegio. Orieta, de vacaciones, sin embrago, entró a la página web del concurso y se percató de que las inscripciones se había cerrado a las doce de la noche. ¿Cómo decirle a su hermanita que sus esfuerzos habían sido en vano? ¿Qué sus anhelos habían sido rotos? ¿Qué sus sueños de ser una famosa cantante, al menos por este año no podrían ser? No podía dormir, mientras contemplaba a su hermanita, profundamente dormida, sin saber lo que les esperaba. Se levantó y escribió. Lo que hizo me llegó a mi WhatsApp a las 4 y 30 de la mañana de aquel día y hoy lo comparto con ustedes:

“En el rincón de mi existencia, esta noche fría, solitaria y silenciosa, sólo me da por escribir versos profundos.

Dos lágrimas mojan mi rostro, recorren mis mejillas hasta llegar a mi opaca sonrisa, donde se percibe el sabor amargo de una decepción. Sentadas aquí están mi conciencia y yo, se ven pasar los paisajes de tristeza en mi mente, parecen golpes intensos, dolorosos, quejumbrosos.

Cuando corres a un ascensor que está a punto de cerrar, con la velocidad con la que vas por la vida, desafiando miedos, con el himno de la esperanza, pero solo puertas cerradas has de encontrar. ¿Y este laberinto  de la vida?

La culpa se me acerca, me susurra, desquebranta mi alma, me aqueja, me desorienta. Notas musicales perdidas, se chocan contra estas cuatro paredes, anhelando traspasar fronteras, así como mis sueños rotos…Rotos por los muros de mis miedos.

Mi debilidad llora y con ella también yo, tras la impotencia de no saber cómo borrar su tristeza. Las manecillas del reloj se desplazan sin prisa, sin importar cuanto llanto o cuantas risas se llevan con ellas. El calendario se lleva consigo los días de mi juventud, pero mi cuerpo aún no, cual niña con vida adulta, pero sin saber mucho aún.

Los álbumes  cada vez más  empolvados y olvidados, como las viejas amistades o los viejos hobbies. La esencia sigue aquí aunque más arrugada por los golpes de la vida. Quizá la vida debería dar un manual de cómo afrontar la realidad, pero más aún lo doloroso de una verdad.

El mundo es ruidoso, pero no más que yo, aunque lo esconda bajo mi silencio. Así, escribiendo es como desahogo mis penas, luego de una habladita con Dios.Mañana no sé como decirle a Marialis, que ya no puede participar en la Voz de Caracol. Romperé sus sueños frágiles.

Sincelejo, una mañana fría de Julio.

Alfonso Hamburger

Celebro la Gaita por que es el principio de la música.

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