EL OTRO PARO, EL DE LAS PUERTA A PUERTA. Por Alfonso Hamburger En la Esquina Caliente de Corozal, un hombre madruga a pescar pasajeros, como cualquier pescador que tira su atarraya en el mar. -¿Te vistes el partido del Barcelona?- Pregunta al
Por Alfonso Hamburger UNO- El hombre que tiene el acordeón en el pecho, que toca una cumbia con una sobriedad absoluta, sin desafinar tonada y sin adelantarse ni retardarse, no tenía escapatoria de ser quién es. Luce un peinado africano de la
La mañana se abre ante mis ojos, luminosa. Algo está pasando en mi interior y diciembre se viene con ese cielo azul de nubes bajitas, coquetas y abstractas, con una luna amarilla que se asoma en el patio entre los edificios que
– En medio del estruendo de los mangos. Por Alfonso Hamburger A estas alturas del tiempo, en este mes de mayo de 2015- como en los reflejos condicionados de Ivan Petrovich Pavlov – Gilberto Manuel Torres Ortega ya está plenamente acostumbrado a
Por Alfonso Hamburger. Carlos Bacca, el goleador colombiano, tiene en Sincelejo un hermano gemelo que canta. Se trata de Loren Pereyra Berrio, quien además de ser el mejor cantante de música de acordeón de la sabana, eso que llaman vallenatos, pinta. Y
Pérez – En Corozal hallamos a un poeta que funge como un Deicida. UNO. Lo único que le quedaba vivo esta mañana a Daniel Tovar cuando hablamos por teléfono era su voz clara e inteligente. Dijo que estaba solo, abandonado de
Tres coronas, tres buses en espera de los dolientes y un hasta luego triste, parecieron el reflejo de una pluma que no se comió el cuento. ¿Indiferencia? Esa pareció ser la respuesta de Sincelejo a uno de sus más grandes periodistas, Lelis
SABANALARGA, UN ENCLAVE SABANERO. – Porro por la paz. Por Alfonso Hamburger Estoy en este momento como en una burbuja y trato de salir lo más rápido que me es posible del auditorio de la Casa de la Cultura de
ALEJO MIELES, CUESTION DE HEROES. – En Sincelejo murió el decano del periodismo sabanero, Alejandro Mieles Trespalacios. Por Alfonso Hamburger Cuatro horas antes de partir de este paraíso ardiente a mejores cielos, Silvio Cohen y yo, nos bebimos las últimas cervezas en
El día que por primera vez vi a Gabriel García Márquez confirmé lo parecido que era con Pello Soto, uno de los primeros San Jacinteros desplazados por una amenaza de muerte. No quería conocer al...