Bajo grande no volverá jamás, dice con cierta nostalgia Julio Anillo. Está de pie frente al sardinel, en la parte baja y por momentos creo que le hace falta un brazo. Tiene las manos agarradas detrás, en la espalda baja y del
El niño que no quiere fiesta con Diomedes. Por Alfonso Hamburger El celebrado profesor musical, Raúl Durán Badel, atravesaba el centro de Sincelejo con afán cuando un hombre que manejaba un lujoso automóvil no solo le pitó la corneta sino que
¡La ventaja de una buseta sin pasajeros! El pasado domingo fui a llevar un cuñete de pintura al Conjunto Residencial Linares, en el barrio Medellín, dos cuadras después del hotel Malibú. Tomé una buseta ejecutiva del sistema Sibús, que iba casi vacía.
¡El cumpleaños del hombre de la calle! Mientras Sincelejo se desparramaba sobre sus calles rápidas en este diciembre festivo triste y alegre, Marelvis Támara, un ama de casa comprometida con el más necesitado, preparaba un chocolate de maíz y tostaba unos emparedados
Dirigentes de Buenavista, Sucre, preocupados por la modalidad del pase. LA COMPRA DEL PASE, NUEVO SISTEMA DE CORRUPCIÓN POLÍTICA EN EL CARIBE. Cuando aún no termina el período de inscripción de candidatos al Senado de la Republica para el periodo legislativo
Jose «Chacho» Ortega, el que no sufre de nada.
Kanaan Harb Mattar y Faride Feris, unidos por amor al Libano. EL AMOR EN TIEMPOS DE GUERRA Por Alfonso Hmburger La diputada Faride Feris de Harb, encontró el amor de su vida en su primer viaje a El Libano y se casó
El último comunista de Los Montes de María. En la orilla del camino real que conduce a los saltos un aciano espera. Sentado en una silla, con una bolsa de yuca fresca y un peso legal, espera a su clientela sin inmutarse.
COLOSO BONITOColagge de Colosó Bonito. Muchas personas llegan a Colosó atraídas por las canciones de Ricardo Cárdenas y cuando ponen sus pies en los arisales, aquellos arroyos de aguas correntonas y límpidas, se dan cuenta de que el poeta no solo se
La crónica de Barranquilla (II) Por Alfonso Hamburger Las ratas y los ratones del Barrio Boston se han vuelto tan maliciosos como los habitantes de la ciudad. Ellos, los ratones, aprenden con mucha rapidez a sospechar del veneno que el amo les