Andrey Gritsman

Poesía de Rusia: Andrey Gritsman

ANDREY GRITSMAN. Moscú. Emigró a Estados Unidos en 1981. Médico, poeta y ensayista. Autor de ocho poemarios en ruso y cinco en inglés. Recibió la Mención de Honor XXIII del Premio Pushcart 2009 y fue nominado para el Premio Pushcart varias veces (2005 – 2011). Estuvo en la lista corta del Premio de Poesía Osterweil de la Bienal del Centro Americano PEN. Maestría en poesía de Vermont. Dirige La Serie de Poesía Intercultural en Nueva York. Sus poemas, ensayos y cuentos en inglés han sido publicados en más de 80 revistas literarias, incluidas Pirene’s Fountain, Forge, Emprise Review, Amarillo Bay, The Anemone Sidecar, Left Curve, The Fourth River, Nimrod International Journal, Sanskrit, Blue Mesa, Confrontation, Cimarron Review, Euphony, Absinthe: New European Writing, Gloom Cupboard, Hotel Amerika, New Orleans Review, Mad Hatter’s Review, Foliate Oak, decomP, Notre Dame Review, Oracle, Wisconsin Review, Studio One, Denver Quarterly, Hawaii Review, Hunger Mountain, Permafrost, A Gathering of the Tribes, Poet Lore, Poetry International, Puerto del Sol, Reed Magazine, Richmond Review (Londres), Fortnight (Irlanda del Norte, Reino Unido), Landfall (Nueva Zelanda), Ars Interpres (Estocolmo, Suecia), Schuylkill Valley Journal, The South Carolina Review, The Spoon River Poetry Review, Stickman Review, Harpur Palate, Tampa Review, Texas Review, Verdad, Whistling Shade, The Writer’s Chronicle y The Doctor T.J. Eckleburg Review. Su trabajo ha sido incluido en antologías como Modern Poetry in Translation (Reino Unido), Crossing Centuries (Nueva generación de poesía rusa), The Breath of Parted Lips: Voices from the Robert Frost Place, Stranger at Home: American Poetry with an Accent, Visions International y Killer Verse: Poems on Murder and Mayhem.


LIGHT IN THE CATHEDRAL

Light from nowhere to nowhere.
Wreck of statues on the tiled floor.
Dark crypt is empty.
Judas silent in the corner.
And He is invisible in the chapel,
there is cold and echo of emptiness.
There is nobody to wait for.
Crosses deserted in the dusk.
Still light fell on the floor reveals
the fragments of the marble dream.
Cathedral under repair.
Shadows. And you and I
are alone there.


LUZ EN LA CATEDRAL

Luz de ninguna parte hacia ninguna parte.
Naufragio de estatuas en el suelo de baldosas.
La oscura cripta está vacía.
Judas guarda silencio en un rincón;
es invisible en la capilla.
Acaece el frío y el eco del vacío.
No hay nadie a quien esperar.
Cruces deshabitadas por la noche.
La luz, aún caída sobre el suelo, revela
los fragmentos de un sueño de mármol.
La catedral en reparación.
Las sombras. Y tú y yo
estamos solos allí.


LAST WORDS

Unseasonably warm. End of the world,
at least the way we know it.
The end of the road. The road washes out
in the spring. Dead foliage, untouched by
the night frost. Fireworks on the mountain.
Fragments falling down, extinguished.
Down to the clearing, where once
you dropped your glove from the chairlift.
Going to the top. There,
the fireworks remind me
of July, of the last words we were still
saying to each other
as one live organism. Nothing serious, just
that winters had been getting
unseasonably warm.


ÚLTIMAS PALABRAS

Inusitada calidez. Fin del mundo,
o, al menos, del que conocemos.
El final del camino. Un camino que se lava
en primavera. El follaje muerto, intacto por
las heladas nocturnas. Los fuegos artificiales en la montaña.
Los fragmentos que caen, extinguiéndose.
Bajamos al claro, donde una vez
dejaste caer tu guante desde el teleférico.
Rumbo a la cima. Allí, donde
los fuegos artificiales me recuerdan
a julio y las últimas palabras que
nos dijimos el uno al otro
como un solo organismo viviente. Nada grave,
sólo que los inviernos adquirían
una inusitada calidez.


DON’T LOOK BACK

Don’t even talk about returning.
The past becomes
a worn-out coin,
preserve gone sour.
You learn signs of the departure:
train car moving nowhere,
airport terminal – silent octopus,
muffler’s machine gun series,
smoke over trembling road,
still life of abandoned family
table with a lone pear on it.
If you close your eyes
you find yourself
among mirror images
of your family portrait.
Then you understand –
you are already there,
just a flicker
in the morning reflection.


NO MIRES ATRÁS

Ni siquiera hables de regresar.
El pasado se convierte
en una moneda gastada,
se avinagra.
Aprendes las señales de la partida:
un vagón de tren que no se mueve
a ninguna parte, el terminal
del aeropuerto; un pulpo silencioso,
la serie de ametralladoras con silenciador,
el humo sobre el camino tembloroso,
el bodegón de la abandonada
mesa familiar, su pera solitaria.
Si cierras los ojos
te hallas entre espejadas
imágenes del retrato familiar.
Entonces, lo entiendes:
ya estás ahí;
sólo un destello en
el reflejo de la mañana.


UNTITLED

Residual air motionless
in the cervices of an anonymous
forest. The road to the abandoned station
is short. Departure unknown.
I figured the rest of the road,
touched the papers in my pocket.
Moon lit up the escape route for a moment
and then drowned like a coin
of the distant land.
Waiting at the platform
I looked at the photo
in unsure light: there
are dear faces with
a fleeting touch of happiness
already fading away
in the smoky haze
of the departure.


SIN TÍTULO

El residual e inmóvil aire
en los cérvidos de un bosque anónimo.
El camino hasta la estación abandonada
es corto. Una salida desconocida.
Calculé el resto del camino
y toqué los papeles que llevaba en el bolsillo.
La luna iluminó la ruta de escape por un momento
y se ahogó después como
la moneda de una tierra lejana.
Esperando en el andén
miré la foto bajo
una luz incierta: hay
rostros queridos con
un fugaz toque de felicidad
que ya se desvanece
en la neblina humeante
de la partida.


LAST DAY OF THE YEAR
—for Gene

Close sky of Vermont.
Clouds float low
beyond the horizon,
over ice precipice,

over drowned summits.
Still white backdrop:
scattered farms, spiked chapels,
dead ravines, dams motionless
in blue steel.

The day fades away, grows colder.
Its shadow casts over the future
as snowflake on my son’s palm melts—
fleeting gift from Heaven.


ÚLTIMO DÍA DEL AÑO
Para gen

El cielo cercano de Vermont.
Las nubes bajas flotan más allá del horizonte,
sobre un precipicio de hielo,

sobre cumbres ahogadas.
Un fondo todavía blanco:
granjas dispersas, capillas puntiagudas,
barrancos muertos, inmóviles presas
de acero azul.

El día se desvanece, se torna más frío.
Su sombra se proyecta sobre el futuro
cuando se derrite el copo de nieve
sobre la palma de mi hijo:
un breve obsequio del Cielo.


Cortesía del autor.

María Del Castillo Sucerquia

María Del Castillo Sucerquia (Barranquilla, Colombia - 1997). Poeta, traductora (francés, inglés, italiano, portugués y griego), agente literaria, terapeuta en medicina oriental (Escuela Neijing, España). Aprendió idiomas en la Universidad del Atlántico. Estudiante de idioma hebreo. Ganadora del premio de poesía Naji Naaman, categoría Creativity prize, (Líbano, 2022); del premio “Un poema para Meira Delmar – 2022 (Biblioteca Meira Delmar, Barranquilla, Colombia); del premio Golden Heart, que otorga la Fundación Internacional Rahim Karim Karimov (Rusia – Kirguistán, 2022), en reconocimiento a su obra literaria y de traducción; del primer puesto del VII premio Mesa de Jóvenes “Jorge García Usta” (Festival Internacional PoemaRío – Biblioteca Piloto del Caribe) con su libro “El tren silenciado”; del segundo puesto del certamen de poesía Paz en Femenino, 2023, Universidad del Magdalena, entre otros reconocimientos. Sus poemas han sido traducidos al chino, inglés, canarés, bengalí, polaco, entre otros, y publicados en antologías y medios digitales e impresos nacionales e internacionales. Directora de la revista Read Carpet Colombia. Curadora y traductora de revistas literarias y medios nacionales e internacionales. Ha traducido la obra parcial de más de 90 autores alrededor del mundo.

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