CLAIRE BOOKER vive en un pueblo cercano a la ciudad costera de Brighton, en el Reino Unido, donde disfruta de largas caminatas por las colinas de los South Downs. Es autora de los poemarios A Pocketful of Chalk (Arachne Press), The Bone That Sang (Indigo Dreams Publishing) y Later There Will Be Postcards (Green Bottle Press). Sus poemas han sido ampliamente publicados en antologías y revistas literarias como Agenda, Magma, Mslexia, Rialto, The Spectator, Stand y Under the Radar. Ha ganado en cuatro ocasiones el Concurso de Poemas para Miembros de la Sociedad de Poesía del Reino Unido, y también obtuvo el Concurso Stanza. Claire ha sido nominada a los premios Forward y Pushcart, y en 2019 viajó a Bangladés como poeta invitada al Festival Internacional de Escritores de Dhaka, donde recibió el Kathak Literary Award.
Su poema Refuge fue musicalizado por la compositora clásica Nicola Burnett Smith e interpretado en la Iglesia del Actor, en Covent Garden, Londres. Dos de sus poemas fueron representados simultáneamente en seis lugares (Escocia, Inglaterra y Portugal) como parte del Festival Solstice Shorts. Otros de sus textos han sido filmados por la Universidad de Aberystwyth, exhibidos en autobuses de Guernsey y presentados en una exposición en el muelle de Worthing. Claire ha trabajado como periodista y oficial de prensa, y más recientemente como herborista médica. Sus obras de teatro se han representado en Europa, Australia, América y el Reino Unido, y su drama para la BBC Radio, The Devil and Stepashka, fue nominado al MacAllan Award. Para más información, visite su sitio web: www.bookerplays.co.uk o su blog: www.bookerplays.wordpress.com.
THE COLOUR POLICE
After Emily Dickinson
Before they came, I ran to the poppy field,
rolled in its riotous, retinal bed,
dug myself a hole,
filled it with
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀Cockerel,
Carmine,
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀Scarlet,
Ruby,
⠀⠀⠀Rouge.
Still their clever scalpels
sliced the Circus out of my eyes –
syphoned its dazzle,
until not a tent peg remained.
For God’s sake,
don’t tell them
how much passion there is in blue.
LA POLICÍA DEL COLOR
Después de Emily Dickinson
Antes de que llegaran, corrí al campo de amapolas,
rodé en su lecho rebelde, cegador,
cavé una fosa,
y la llené con
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀Bermejo,
Carmín,
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀Escarlata,
Rubí,
⠀⠀Rojo pasión.
Aun así, sus hábiles bisturís
extirparon el Circo de mis ojos:
sorbieron su fulgor,
hasta no dejar ni una estaca de carpa.
Por el amor de Dios,
no les digas
cuánta pasión hay en el azul.
ON THE CENTENARY OF MY TEA CUPS
I get to thinking of mouths –
people who sipped on roses, their lips
skating fine bone china.
So many tongues passing time
in the orbit of these fragile moons:
weddings, wars, wakes,
unpacked, re-packed, into which sideboard,
awaiting which removal van?
A century of ritual has worn their gilded rims
like the camber in cathedral steps –
tide upon tide of lives engraved, the ebb
and flow of small eclipses.
EN EL CENTENARIO DE MIS TAZAS DE TÉ
Me pongo a pensar en bocas:
gente que sorbió rosas, sus labios
deslizándose sobre fina porcelana.
Tantas lenguas gastando el tiempo
en la órbita de estas lunas frágiles:
bodas, guerras, velorios,
guardadas, desempolvadas, ¿en qué vitrina?,
¿esperando qué camión de mudanza?
Un siglo de ritual ha limado sus bordes dorados
como la curva en los escalones de una catedral:
oleada tras oleada de vidas grabadas,
el vaivén de pequeños eclipses.
GREEN RAY
We do as trees do, bend away from the wind.
Love is under every stone, and in our quiet breathing.
The sun’s slow yolk hangs over the sea,
ignites those wisps of hair at your temples.
You, more precious still, because just now,
without the need to ask, you pulled a bloody splinter
from your childhood, placed it in
my cupped hands like an hour old chick.
The hurt’s been curled and waiting since the day
you chose to make yourself unbreakable.
It seems I’ve only seen you through polished glass,
as if caught in cloud furrow, or tasting ice.
We’re watching for the green ray.
A flash more apple flesh than green.
Illusory, so the science says: a moment already passed,
levitating from the deep.
RAYO VERDE
Hacemos como los árboles, nos inclinamos lejos del viento.
El amor está bajo cada piedra, y en nuestra respiración callada.
La yema lenta del sol cuelga sobre el mar,
enciende esos hilos de cabello en tus sienes.
Tú, aún más precioso ahora, porque justo hoy,
sin que lo pidiera, sacaste una astilla sangrante
de tu infancia, y la pusiste
en mis manos ahuecadas como un polluelo recién nacido.
El dolor llevaba tiempo encogido, esperando
desde el día en que decidiste volverte irrompible.
Parece que solo te había visto a través de vidrio pulido,
como atrapado entre nubes, o rozando el hielo con la lengua.
Estamos esperando el rayo verde.
Un destello más carne de manzana que verde.
Ilusorio, dice la ciencia: un instante ya pasado,
que levita desde lo profundo.
LUNAR PAREIDOLIA
I hold the moon up to the sun.
Light bends, turns corners, throws illusions.
I dust its face for prints.
Some can see a rabbit, an old man,
a goddess. I see the children we might have had.
They don’t hear me. Sound travels
silently through this thin body of space.
They play in a city of faces – not lost,
not vanished.
Every particle of dust is breathing –
a game of hide and seek in long extinct volcanoes,
dreams of astronauts and butterfly nets.
As light bleaches the stars away,
our children fall to earth as meteorites,
rusted and bone dry.
PAREIDOLIA LUNAR
Sostengo la luna frente al sol.
La luz se curva, dobla esquinas, lanza ilusiones.
Le quito el polvo a su rostro, buscando huellas.
Algunos ven un conejo, un anciano,
una diosa. Yo veo a los hijos que pudimos tener.
No me oyen. El sonido viaja
silencioso por este cuerpo delgado de espacio.
Juegan en una ciudad de rostros; no perdidos,
no desaparecidos.
Cada partícula de polvo respira:
un juego de escondidas en volcanes extintos,
sueños de astronautas y redes de mariposas.
Mientras la luz blanquea las estrellas,
nuestros hijos caen a la tierra como meteoritos,
oxidados y secos como huesos.
IT’S NEVER TOO LATE FOR A HAPPY CHILDHOOD
There’s no wrong kind of snow.
Scoop a handful. Squeeze. Throw it at a wall.
Keep throwing until the wall vanishes.
Snow has an open mind.
Fall backwards into virginity and flap your wings.
Leave a footprint.
Spot woodpecker tracks.
Be awed by the exuberance of dog pee.
Remember – a snowman is not just for Christmas.
It will outlast drifts, but never your affection.
Remove your gloves.
Your hands will become icy. This is empathy.
Do not attempt legs or genitalia.
A snowman is beyond gender.
The head will fall off.
Several times.
It has hurtled to earth from 5,000 feet.
Its coal eyes were once diamonds. Or will be.
Your snowman is 98% water. You are 80% water.
You have already met in a stream.
NUNCA ES TARDE PARA UNA INFANCIA FELIZ
No hay nieve equivocada.
Toma un puñado. Apriétalo. Lánzalo contra una pared.
Sigue lanzando hasta que la pared desaparezca.
La nieve tiene la mente abierta.
Déjate caer de espaldas en la virginidad y agita tus alas.
Deja una huella.
Sigue el rastro de un pájaro carpintero.
Asómbrate con la exuberancia del pipí de un perro.
Recuerda: un muñeco de nieve no es solo para Navidad.
Sobrevivirá a las nevadas, pero nunca a tu afecto.
Quítate los guantes.
Tus manos se helarán. Esto es empatía.
No intentes hacerle piernas ni genitales.
Un muñeco de nieve está más allá del género.
La cabeza se caerá.
Varias veces.
Ha caído del cielo desde cinco mil pies.
Sus ojos de carbón fueron diamantes. O lo serán.
Tu muñeco de nieve es 98% agua. Tú eres 80% agua.
Ya se habían encontrado antes, en un arroyo.
Cortesía de la autora
