Gallo bueno, ùltima crónica de Jairo Soto Hernandez-

JAIRO SOTOEl profesor Jairo Soto fue un estudioso de la raza negra( Foto tomada de El Heraldo)

¿El alcalde del pavimento, la última crónica de Jairo Soto Hernández?…

Por ALFONSO HAMBURGER.

Dios a veces es injusto, ¿Cómo no cargar con ciertos personajes y llevarse a Jairo Soto Hernández? ¿Será el mismo Dios que nos dejó sin Mario de Jesús Paternina Payares? Con estos soles tan duros del trópico hasta morirse da miedo. Hasta Diomedes Díaz pensaba en cómo estará la tierra allá abajo con este clima. A lo mejor, Dios, que es más grande que un palo de coco, -y que sabe hacer sus cosas, nuestras cosas-, debe tenerlos en un clima más adecuado que en esta especie de caldera del diablo que son estas tierras historiales por estos días.
Esta mañana, por esas coincidencias de la vida, horas antes de que nos dieran esta terrible noticia (que noticia tan nueva y tan mala), había leído un pensamiento de Bruce Lee según el cual “Esperar que la vida te trate bien porque eres buena persona, es como esperar que un tigre no te ataque porque eres vegetariano”.
Por encima de todo concepto, Jairo Soto Hernández era una persona buena. Magnifica. Lo demás viene por añadidura. Raysard Capuchinsky, ligaba ese concepto benevolente al buen periodismo, las personas que no son fraternas, que no saben compartir, no pueden ser buenos periodistas, decía. Soto Hernandez era solidario con la amistad. Conmigo, que gozo de muchos conocidos, pero de pocos amigos, Jairo fue solidario en momentos que el saliente gerente de Telecaribe me advirtió que debía quitarme el sombrero si quería volver a presentar mi programa( Vox Populi) en ese canal. Jairo, un día me sorprendió gratamente con una crónica en el portal Zona Cero, defendiendo la importancia de lucir nuestras insignias.

Ver nota:

( https://www.google.com/search?rlz=1C1CHZL_esVE793VE793&sxsrf=ALeKk03fxST1wTDX2zKNSavHccw1Y6iHBw:1582161863914&q=jairo+soto+hernandez,+Zona+Cero,+alfonso+hamburger+sombrero+vueltiao&tbm=isch&source=univ&sa=X&ved=2ahUKEwimoYCf_N7nAhUwc98KHQYFBj8QsAR6BAgKEAE&biw=1366&bih=625

Pero no por eso es mi concepto, sino porque él era así con todo el mundo, de allí que su muerte se sienta en todas partes. Hasta los vallenatos y guajiros, acostumbrados a apropiarse de todo ( del sombrero, del acordeón, y de tantas cosas, en el mejor sentido del aprovechamiento, porque tienen sentido de pertenencia), se lamentaron de que “Haya muerto un cronista del vallenato”. A Jairo, como a muchos de nosotros, le gustaba el género vallenato, el grueso, y toda la música del Caribe, por eso fue haciendo un barrido riguroso por nuestras figuras, vallenatas o no vallenatas.
Sus crónicas musicales de los viernes, aunque las preparaba en exclusividad (al principio en directo en Extranoticias, invitado por el periodista Víctor López ) y después para el Sistema Cardenal, en las redes se hacían libres como Carlos Huertos se hizo libre en La Guajira, por eso las difundíamos con un inmenso honor. Entre las últimas recuerdo las que le hizo a artistas del promisorio pueblo de San Jacinto, como Rodrigo Rodríguez, Los Hermanos Lora, y Hernán Villa, en las que se apoyó de los conceptos especializados de Numas Gil-que está derretido con esta ausencia tan grande- y con este cronista.
Soto Hernández, con esa sonrisa plena, inmensa, con todos sus dientes, bajo ese pelo entrecano que le daba su madurez intelectual, Caribe, era un relojito, porque parecía llevar una disciplina de quien sabe que tiene que dejar un legado y que el tiempo apremia. No sabía si estaba enfermo o si era otro Mc Causlad precavido y se estaba preparando para jugarnos esta cuartada y precisamente antes del carnaval.
Si pasaba para Montería, por la carretera iba rastreando en su auto la señal de Unisucre FM – de la que decía es la mejor radio cultural del Caribe- y se comunicaba. Sus crónicas musicales- al principio vallenatas- nos alimentaban una parrilla de programación que enlazaba todas las músicas del mundo.
Días antes del infarto que lo mantuvo en la UCI en la última semana, me llamó para ponerme una tarea por WhatsApp. Estaba haciendo una crónica sobre “Gallo Bueno”, un merengue de Adolfo Pacheco en estilo musical sabanero, pero con narrativa vallenata, en el que el hablante usa tres personas distintas, pero quería en especial conocer quién era José de la Cruz mi hermano ( José de la Cruz Rodríguez Marrugo, qepd), el tres veces alcalde por decreto de San Jacinto, a quien su mujer Carmen García, con gafas oscuras para evitar el dolor, cegada de los celos, echó tres tiros pa el cielo, cuando éste, que era su marido, departía con personajes en el barrio Gallo Bueno. El dictador del cemento, quien cobraba las multas en especie para pavimentar las calles y parques, cuando fue alcalde había llegado a San Jacinto de Malagana como operario de máquinas con la compañía que construyó la carretera Troncal de Occidente, en los años 50 y coincidió, con Adriano Salas, el de Panorama y Caño Lindo, quien resultó afectado por un hombre celoso que lo golpeó mientras dormía en la hamaca equivocada, en un campamento de máquinas. Al principio la familia García, dueños de la mejor tienda del pueblo, no eran gustosos, porque no sabían la procedencia del buen mozo forastero, inmortalizado en el famoso merengue, pues se salió con las suyas.
No sé si Jairo alcanzó a editar la crónica, porque sucedió esta noticia tan negra.

Notas relacionadas:

(Historia de Gallo Bueno)

Murió el dictador de cemento

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(Hernán Villa) https://estampasvallenatas.com/2020/02/02/hernan-villa-ortega-un-orgulloso-corroncho-que-compone-y-canta/

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(ZonaCero )
https://www.google.com/search?rlz=1C1CHZL_esVE793VE793&sxsrf=ALeKk03fxST1wTDX2zKNSavHccw1Y6iHBw:1582161863914&q=jairo+soto+hernandez,+Zona+Cero,+alfonso+hamburger+sombrero+vueltiao&tbm=isch&source=univ&sa=X&ved=2ahUKEwimoYCf_N7nAhUwc98KHQYFBj8QsAR6BAgKEAE&biw=1366&bih=625

 

Alfonso Hamburger

Celebro la Gaita por que es el principio de la música.

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