El resurgir de un pueblo picante(I)

El Piñal, el pueblo que se levantó desde sus ruinas y se volvió picante.

Por ALFONSO HAMBURGER

Érase alguna vez una calle que se convirtió en pueblo. Y la calle fue pavimentada y el pueblo tuvo todas las calles pavimentadas como ninguno otro pueblo. Y tuvo un cementerio en toda la mitad,en lo más alto del barranco, simétrico, anacrónico. Y tuvo una iglesia y un parquecito . Y un barrio era arriba y un barrio era abajo, en medio de las rivalidades de siempre,en casi cuatro kilómetros de largo,desde el aviso entre las últimas curvas y el monte: El Piñal. Y las últimas casas, después del campito de fútbol,en la salida para Sincelejo.

Y El Piñal, el único corregimiento de Colombia con todas sus calles pavimentadas , un día tuvo un médico famoso en todo el mundo, porque curaba personas que habían desahuciado en otros mundos. Era solo ver los orines y ya el médico Palencia sabía qué tenía el paciente y cómo curarlo. Había llegado de Corozal y pronto cautivó una extensa clientela que no daba abasto. Los pacientes, provenientes de toda Colombia y otros países, hacían largas colas para lograr una cita. La mayoría se hospedaban en el lugar, lo que convirtió a sus habitantes en repentinos hoteleros improvisados y el pueblo fue muy próspero y famoso, cantado y contado en algunas canciones. El médico tenía una esposa que manejaba un auto ancho y de lujos. Tenían la mejor casa del pueblo y tres farmacias.
Los niños se divertían de lo lindo, porque ellos se convertian en los guías de los que llegaban con pacientes con todo tipo de males. Les pagaban para esa guía.

Alguna vez llegó una paciente muy adinerada. Era la hija de un hacendado guajiro. La muchacha tenía una especie de falso embarazo. El médico la hospedó en su casa y le prodigó especiales atenciones. Cuando el padre de la muchacha vino por ella a los meses,el médico no le cobró un centavo. A los poco días,el padre se presentó al Piñal con un regalo; le trajo un camión de estaca recién comprado en un concesionario de Cartagena y una pulsera de oro.
Pero el negocio se cayó. El secretario del médico le puso competencia. Y el secretario del secretario también formulaba. Hubo publicidad engañosa. Los impostores, valiéndose de la gran demanda, contrataban muchachos para que estuvieran pendiente del que llegara al pueblo preguntando por el médico. Le tomaban las maletas y los llevaban a los médicos falsos. Empezaron a fallar. Un día el médico original curó a una mujer y se la llevó a vivir a Hatillo,un corregimiento por los lados de Magangué, donde murió pobre y en el olvido.
El Piñal, que vio nacer al rey sin coronas, Lisandro Meza, cayó en el olvido por muchos años, fue presa de la violencia de finales del siglo XX y comienzos del presente, hasta que sus habitantes convirtieron la carretera en una verdadera mina de oro. Cómo lo lograron?

(Continuará)

Alfonso Hamburger

Celebro la Gaita por que es el principio de la música.

3 Comments

  1. Ey, Alfonso, en que años fue lo del Médico ese y como se llamaba?
    O Tu creaste ese personaje, para RECREARNIS a tus lectores; pues, como eres Caribe, también echas mano del REALISMO MÁGICO, que hizo tal famoso a GABO.

  2. Si fue verdad. Acertaba. Era de gran calidad humana y con mirar los orines determinaba los males. Pero hacia interrogatorio formal. Historia clínica. No eran solo los orines. La gente hacía filas y los puestos los vendían. El q quisiera ser visto mas rápido compraba un puesto de alguien de adelante. Había un nuevo oficio en el pueblo. Hacer filas. Alfonso. Espero la continuación. Excelente

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