¿Porqué La Cabal emboba a los Sucreños?



María Fernanda Cabal tiene a los ganaderos de Sucre embobados.



La vida no se puede ver en blanco y negro, dice la Cabal.



Por ALFONSO HAMBURGER.



La vida no se puede ver sólo en blanco y negro, tiene matices, dice María Fernanda Cabal, hablando en Sincelejo con una desenvoltura que apenas tratan de opacar sus detractores, a quienes ella llama mamertos vendedores de humos y artífices de un movimiento mundial que sólo ha traído muerte y pobreza, creadores de mitos en este mundo licuado donde se han invertido los valores.
Se olvidaron de Dwight Eisenhower defensor de los negros, republicano, y hoy son los demócratas los que se las dan de defensores de la libertad. Se invirtieron los papeles, dice. Esta mujer la tiene clara, somos un país capitalista sin capital. Y el capital es la esencia de la vida y la dignidad. Y alejándose de la postura de los últimos presidentes neoliberales, que les dieron la plata a los bancos, y casi del Uribismo en algunas frases, Cabal dice que los pobres necesitan plata para trabajar, pero con intereses blandos. “Enfrentar al mal internacional del comunismo es como suicidarse”, dice. “El ELN se volvió urbano, es el narcoterrorismo en las calles”, dice, levantando la voz, después de un discurso pausado y a veces ingenuo, emotivo, que dice las cosas de corazón, sin pensar en consecuencias políticas. Apenas parece acostumbrarse a esta cruzada, como llama a su campaña, por eso sin disimulo, durante su charla con los periodistas en Sincelejo, no escondió su cansancio y pidió una silla, de donde respondió, pero una vez se levantó al calor de su discurso.


María Fernanda Cabal, distante de la imagen que venden las redes sociales, que la tratan de torpe y de bruja, usa la palabra “Bacano”, porque se siente atraída por el Caribe, más allá que para los costeños, después de Caucasia “todos son cachacos”.
Esta mujer de ojos penetrantes y directos, que con esa mirada de águila recorre todos los rostros, que en esta tarde de lluvias en Sincelejo tiene embobados a los godos y a los ganaderos, que han salido de su madriguera después de años de decaimiento y de pandemia, es otra. Esta no es la Cabal que aparece todos los días en las redes sociales en memes, abrazada con algún bandido o que pintan como una mujer caída del zarzo, que mandan a estudiar, pero que es capaz de decir verdades dolorosas, aunque con ellas divida a la gente. La que llegó a Sincelejo, con un pantalón de paño cremita y una camisa blanca, con el pelo suelto ( un poco desordenado) y arisca con el sonido de los celulares, es una mujer con menos kilos de los que aparenta en la televisión, un poco tímida, que se presenta con su propio nombre, como si fuese una desconocida que apenas trata de romper el hielo en su travesía.
Si esta mujer sonriera más y diera mejor manejo a su mirada de águila cuando trata de descontrolarse- que fuera menos punzante- y al menos trabajara mejor su cabello, con el que simula ser una modelo de viejos pintores o quizás una santa de tiempos remotos, pusiera temblar a todos sus contendores. Y eso, es quizás, paradójicamente, lo que le encanta a la gente sabanera, porque cuando el toro salta a la arena hasta el mas cobarde de en guapetona. La corraleja y la política son en estas tierras una fiesta arriesgada. Y ella parece saberlo.


María Fernanda, como si hubiese realizado un taller de oratoria W con la sincelejana Mery Montenegro, reparte su mirada de águila y a veces tierna por todo el auditorio, repleto de ganaderos y de algunos periodistas que se disputan la palabra, y sus manos llevan el compás de su palabra, de arriba abajo y de abajo arriba, suave, sin correr, como si estuviera enseñando a un grupo de adolescentes a quienes regaña, quizás con baches de la historia, pero que a veces encanta, sin alzar la voz, no con la fogosidad de otros candidatos , pero sí con algo de pasión, y con ciertos aires de humor, a veces asaltada por giros emocionales que la llevan a acercarse con la palabra bacana y poses de costeñidad, repitiendo como si fueran una hilera de huevos de iguana, unos detrás del otro, los nombres de Luruaco, Campo de La Cruz, Malambo, Sabanalarga, entre otros, porque trabajó en el Atlántico.
Sin dejar de ser uribista, de ultraderecha, que cree que exportar carne de res en pie y en canal desde Sucre a los mercados internacionales es un excelente negocio, no sólo para los ganaderos sino para quienes andan detrás de las vacas espantándolas con una vara, Maria Fernanda, ante la escasez de contendores para Gustavo Petro, pintados como enanitos por la Revista Semanal, para este puñado de ganaderos sucreños caídos en desgracia, pero buenas gentes y bonachones, aparece como la salvación del partido, del partido de los que ya sabemos.
El ganado en Sucre, pásmense, representaba hace tres o cuatro años-no se cómo les fue en estos dos últimos años- tan solo el uno por ciento de nuestras exportaciones y Sincelejo hace años dejó de ser la capital cebuista de Colombia, superada por el resto de ciudades Caribes, con un partido conservador sin mucha jerarquía, desde que Carlos Martínez Simaham , su máxima representatividad histórica, se limitó a impulsar los cuadros vivos de Galeras y a resaltar la memoria sucreña de su primo Gabito. El partido parece absorbido por el CD y vive del acomodo de las circunstancias, con lideres que se niegan al cambio, en un mundo globalizado donde respirar también es contaminante.
El más embobado con La Cabal era el ex gobernador Roberto Samur Esquerra- Hay Dios mío, yo con cuarenta años menos- , quien justifica la riqueza de algunos ex funcionarios públicos por la legitima relación con el poder, tan negacionista como María Fernanda( así dice que le dicen), reconoció la brillantez de la precandidata.
Y yo, que me vi de pronto colorado de la pena, porque La Caba relacionó mi apellido con un primo caleño, ante mi sorpresa y la de todos, pues me invitó un ganadero y no un periodista, de pronto me vi aplaudiéndola como todos, enamorado de la tipa, hasta cuando me desperté de la emoción y me puse en mi papel de siempre, en ver más allá del común de la gente, entonces me descubrí en medio de un montón de gente sin esperanzas, achicopaladas por los acontecimientos, en un departamento sin buenos lideres, donde los ganaderos raizales han ido perdiendo espacios y ahora ven en esta mujer una líder que les puede devolver a Uribe, ante la amenaza del Castro Chavismo.
En medio de su discurso tierno, sin dar la palabra a la audiencia que la aplaudía, para no perder el hilo- en su inocencia la Cabal dice cosas interesantes y en apariencia ingenuas y francas-, soltaba metrallas como aquella de que las marchas de abril fueron tomas guerrilleras patrocinadas por el narcoterrorismo. Aplausos.
Pero también criticaba, eficientemente, a un Estado anquilosado en su estructura burocrática, con un montón de leyes inservibles que chocan contra el ciudadano. Menos mal que German García Amador, el de Camcomercio, no fue a la cita, porque la Cabal no justifica que todos los años los ciudadanos tengan que renovar la matricula mercantil y ahora tengan que hacer lo propio con la licencia de conducción cada cinco años y un año para los mayores de 70.
Cada día el Estado conspira contra el ciudadano. Para enderezar este Estado paquidérmico, capturado por ciertos intereses, la Cabal cree que se necesita muchos años, porque algunas iniciativas se podrán empujar, pero otras no, porque en el Senado se mueven intereses. Y allí tiene que soportar caras en su comisión, como Roy Barreras, y un ensarte de nombres que hicieron soltar las risas del auditorio. Aplausos otra vez.
La Cabal se tomó tiempo para recomendar el libre mercado a los jóvenes, les aconsejó leer lideres de la economía, porque la economía es bastión fundamental para entender los mercados.
Al final, ya despertando un poco de mi emoción, después de tantos días sin oír discursos tan aplaudidos me pregunté. ¿Es realmente tan buena esta precandidata del CD, que le echó vainas a la sinvergüenzura de La Mojana, o es que caímos tan bajo en nuestras esperanzas, que una mujer tan franca nos pone a pensar en que no todo está perdido?
– ¿Qué otro gallo puede despertar el interés en los ganaderos y godos de Sucre, que hasta Chepe Conde, y su ex María Victoria estuvieron, uno en los alrededores con una cachucha verde y ella en la mesa directiva?
Sucre parece tener tantas esperanzas en La Cabal, que el líder ganadero Enrique Zambrano, de La Mojana, le mandó a decir al presidente Iván Duque con ella, que deje de enviar más plata para tapar los chorros, porque es plata tirada al río. Es mejor que el río baje con el verano, él solito, porque saco tirado es saco perdido, como en el plan Torniquete de los años 90, que trajo nuevos ricos.
Sin duda, La Cabal logró desempolvar los recuerdos de los 40 ejecutivos del año y los jóvenes sobresalientes que durante años, hace unos 40 años, cuando Chepe perdió mil novillos gordos en unas elecciones, muerto de la risa, que la Cámara Junior-ya desaparecida- publicó en una revista y que dejó entrever que todos aquellos tiempos pasados fueron mejores. Y éramos, como dijo Chepe, más bellos. Y tan atractivos como La Cabal.



Alfonso Hamburger

Celebro la Gaita por que es el principio de la música.

1 Comment

  1. Interesante catapulta a la campaña de la Cabal , sonolvidos de el cronista de que » la Cabal » representa una derecha que garrotes a ciudadano común y corriente y defiende los intereses suyos , como sirve Alfonso UD, para comunicar una protección de una mujer que enarbola toda una maquinaria que pisotean a la dignidad de lis humildes de Colombia , no se ,quizás Alfonso sueña aún con su abullonado interés en ser gerente de telecaribe, y sabe que que tal si María Fernanda cabal , le suena la flauta , entonces su hándicap serviría de algo. No pierdas tu esencia distinguido pueblerino escritor.

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