Murió Prospero Ledesma, el famoso toro verde

En Caimito, Sucre, el hombre que pagó una manda mágica al Milagroso y terminó convertido en toro.
A los 75 años murió en este municipio Próspero Ledesma, una especie de leyenda mágica,  más conocido como “Toro Verde”, un hombre que pagó una manda costosísima al Milagroso de la Villa y casi no le alcanza la vida para contarla. Pese al cáncer que padeció los últimos años jamás dejó de festejar con caballitos de palo y disfrazado de toro verde, el seis de enero, día máximo de las fiestas de Caimito, el pueblo más antiguo de Sucre, en el San Jorge.

Defensor de la cultura Riano Sabanera,  Ledesma tuvo en el dirigente Alejandro de La Ossa, un aliado para difundir su historia, con ribetes de magia y realidad.Atrapado por una religiosidad con tintes de arrepentimiento, Ledesma se disfrazaba de toro verde para recomponer su historia y enviar un mensaje contra el maltrato animal.

El personaje tenía 22 años cuando ofreció 40 toros negros al santo milagroso de la Villa, si éste curaba  a sus padres y  nueve hermanos que sufrían hernias discales y no tenían recursos para ser operados. Sus padres y hermanos fueron curados, pero pagar el ofrecimiento al milagroso le costó casi toda una vida. En la manda Ledesma no se percató que las vacas de su padre eran de pelo blanco, pero puso tanta fe que estas empezaron a parir terneros negros. En diez años logró reunir 40 astados negros, casi azules, que fueron manteados el seis de enero de 1972, en las fiestas patronales, para pagar la manda.

El Milagroso le ofreció curar su familia, pero le advirtió que ese día llovería a cántaros y que habría tempestad.

Para que la fiesta no se quedara en lo local, Ledesma contrató las tres mejores emisoras de la sabana para transmitir su ofrenda. Mandó a matar una vaca para el pueblo y repartió un camión de ron. A  las cuatro de la tarde ya estaba borracho y se lo llevaron a acostar. A esa hora nadie se le metía a semejantes toros, que había criado con tanto esmero y acumulando una enrome deuda y los que  causaron fama en toda la región. A las cinco empezó a llover según la predicción, un rayo destruyó la torre de la iglesia, el huracán destecho muchas casas. La mayoría de los toros quedaron en sus toriles, con la fama de los mejores del Caribe.

Prospero la cumplió al milagroso, pero casi no le alcanza  la vida para pagar el esfuerzo, pues tuvo que endeudarse.

Los toros fueron comprados por Don Juan Perna Maceo, el de Tolemayda, quien escuchó la transmisión y entusiasmado viajó ese otro día a Caimito con varios camiones y los adquirió. De esta cría bravía, salió el toro negro al que Danuil Montes le hizo el famoso porro, que le ha dado varias veces la vuelta al mundo.

En los últimos años, con más reposo, se volvió muy religioso y terminó protestando contra las corralejas. Los seis de enero se disfrazaba de toro verde y hacía con los niños  cabalgatas en caballitos de palo.

Alfonso Hamburger

Celebro la Gaita por que es el principio de la música.

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