LIDERESA DICE TENER LA CURA PARA GUSTAVO PETRO!

 

 

Catalina Pérez Pérez, con su sombrero, al lado de Gustavo Petro.
Por ALFONSO HAMBURGER

Catalina Pérez Pérez, la lideresa campesina del Pacto Histórico en Sucre, número 22 en la lista al Senado que llevó a Gustavo Petro a la presidencia de la República dice que no quiere puesto, solo quiere que la dejen trabajar con la gente, al frente de una organización campesina que inició en la vereda Loma Verde, en Montería, cuando tenía dieciséis años y tuvieron que sacarla en hamaca por unos problemas en los riñones. Ella siempre se ha curado desde entonces con bebidas naturales.

Ella, que cumplirá setenta y cuatro años el próximo once de diciembre, dice que si Gustavo Petro estuviera en sus manos ya estaría sano. En el patio de su casa de Sincelejo, en el parque de las viudas, levantado por la caída de las corralejas en 1980, tiene todo tipo de plantas medicinales, desde Árnica hasta heliconias, con las que prepara baños capaces de desentumecer el cuerpo y hasta levantar un muerto.

Catalina fue una de las cincuenta y tres personas que se reunieron hace cuatro días con el presidente Gustavo Petro para preparar una agenda por la tierra en el Palacio de Nariño.

El Presidente Gustavo Petro saludó de mano uno a uno a los asistentes y al llegar donde Catalina se fundieron en un fuerte abrazo. Se conocen desde siempre. Y el presidente rompe filas cuando ve a esta mujer, que nunca se quita el sombrero de vueltas cenú y fue recomendada por Margarita de Francisco, en la lista cremallera al Senado. Catalina quedó en lista de espera en el puesto 22, de 20 elegidos, pero no se desespera, porque dice que se siente más cómoda haciendo el trabajo de base, en las veredas de Sucre y Córdoba, donde lidera un numeroso grupo de mujeres amas de casa rurales, que luchan por la vida y la tierra con disímiles proyectos productivos, desde hortalizas hasta la siembra de alevinos.

» Sentí al presidente mejor de la garganta, ya casi no tose, pero si tuviera en mis manos ya estaría sano», señala Catalina, quien se prepara baños con plantas y un poquito de sal de cocina, para atemperar el cuerpo cuando emprende sus travesías por todas las veredas, llevando su voz de aliento.

Catalina Pérez Pérez llegó a Sucre comenzando los años ochenta,   desplazada de Córdoba, debido a las persecuciones de los terratenientes y se hospedó en la casa que era del líder Floiràn Rivera, en el parque de las viudas, quien se había refugiado en Austria.

Fue esposa del Acordeonista Sabanero Máximo Jiménez, quien también se tuvo que ir de Colombia después de un atentado. Un hermano de él había sido asesinado.

Catalina estuvo refugiada por más de veinte años en Viena, pero nunca dejó de trabajar por la reivindicación de los campesinos, en especial por la mujer campesina.

Su inspiración fue Ana Julia Guzmán, natural de Corozal, muerta en Montería en 1975, y quien se fue de a pie hasta Cartagena con un grupo de mujeres para solicitar la personería jurídica de la organización departamental de campesinos en Córdoba.

La historia del Bocha, un campesino de San Jacinto que fue cazado como un animal en los zápales de una ciénaga después que había decapitado a Monsieur Lacharme, el hacendado que molestaba a su mujer, está recreado en los textos de Orlando Fals Borda.
Está lideresa que no se quita el sombrero fundó AMARS, Asociación de Mujeres Amas de Casa Rurales de Sucre.

Ver videos relacionados(Las mujeres en Sucre qué esperan del gobierno de Gustavo Petro? – YouTube)

Alfonso Hamburger

Celebro la Gaita por que es el principio de la música.

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