De qué murió una de las periodistas más bellas de Sucre?

El xantomas que mató la belleza de Lucía Reyes.

– Una deformación estética llamada xantomas eruptivos, enfermedad que sólo tienen 70 personas en el mundo, acabó laboralmente con una de las periodistas más bellas de la Costa.

 

Así lucía Lucía Reyes Berthel, en su último cumpleaños.

Lucía Reyes Bertel y los trece periodistas colombianos que naufragaron en el mar de San Andrés un domingo de playas se tomaron de las manos y rezaron un padre nuestro. Era la última esperanza después de dos horas flotando entre los caballitos del mar e inmensas olas que habían hundido la lancha donde iban. Las playas estaban limpias, pues en este sector, por las condiciones del mar que se pica después del mediodía, los bañistas se recogen desde la una de la tarde. De modo que algunos periodistas ya habían encomendado su alma al creador, dispuestos a morir.

Agarrados de manos y con los salvavidas amarrados, los catorce comunicadores y el Dólar (así le decían al conductor de la lancha que había zozobrado por que era cojo) fueron arrastrados por una inmensa ola que los llevó a la playa, cuando ya el cielo se unía con el mar. Era de noche. Habían llegado a un Congreso del Colegio Nacional de Periodistas y estuvieron a punto de morir, de modo que besaron la tierra una vez ganaron la playa, mientras llegaba La Policía. En el hospital, quienes estaban en tierra, lloraban de angustia y de felicidad.

Fue en el hospital donde se armó una discusión por la prueba de alcoholemia, pues se pensó que algunos de los rescatados estaban borrachos. Lucia Reyes Bertel, era bella y altanera. A sus 38 años era capaz de paralizar el tráfico con su caminar, de modo que fue la primera en pasar a la prueba, sabiendo que por su garganta no había bajado una sola gota de licor.

– Estás embarazada – le dijo el médico, una vez tuvo el resultado.

Lucía, a los 17 años había entregado su virginidad al amor de su vida, quien agradecido por la ofrenda, le pagó una especie de dote convenido, pero compartido. Casa, estudios, viajes y disputas amorosas fueron la tónica de su vida los 21 años que estuvieron juntos. Lucia Reyes, a petición de su pareja, modeló para desnudos al óleo varias veces, aprovechando su esbelta figura. En uno de los óleos que alcanzó a sobrevivir  en varias mudanzas, de espalda, sus nalgas son como mangos del Sinú, limpias. Vivieron bien por muchos años en una intensa aventura, hasta que otra mujer se interpuso en el camino y los apartó, al conquistar el corazón de su amado.

Con la prueba de gravidez y después  de cinco abortos previos, Reyes pensó que esta era su última oportunidad. Se acordó que Tenía 38 años. Al regreso a Sincelejo los conocidos se solidarizaron con los náufragos, entre ellos su amor de toda la vida, quien acarició su barriga en ciernes los dos primeros meses. Después se perdió de su vista y de su vida. La periodista empezó a enfrentar su nueva situación con valentía, pero sin pensar que el embarazo la iba a llevar a una vida ambigua: la felicidad de un hijo y la tragedia de una enfermedad que hoy la tiene al borde de la ceguera. Se llama Xantomas eruptivos, una enfermedad extraña y degenerativa, de la que sólo se conocen 70 casos en el mundo.

Lucía Reyes, con sus amigas  Luz María Samudio,  Durlis  Barroso Peña,Faride Chagui e Iveht Cecilia Salazar.

A los dos meses de embarazo sintió una verruga en la espalda. Su figura no le agradó. Un dermatólogo empezó la tarea de pelear con las verrugas que se le fueron extendiendo por el cuerpo. A los seis meses de embarazo, para amparar la criatura, suspendió las jornadas de cauterización y su cuerpo se llenó de esas feas arrugas que le invadieron hasta las axilas, sus bellos ojos rayados, sus orejas, sus brazos, su vientre, todo. El 3 de julio de 2002, cuando nació Alejandro, su cuerpo estaba completamente forrado de una vejez prematura. El niño, un moreno hermoso, que hoy lleva los apellidos de su madre, nació sano, pero ella tuvo desde entonces que emprender una dura batalla contra el abandono de su marido, quien niega al bebe, y contra los prejuicios de una sociedad excluyente para ciertas enfermedades de la piel.

Sin trabajo, lanzada de la que durante doce años fue su casa y con la obligación de alimentar a su madre anciana y al bebé, Lucia Reyes Bertel, la antes bella y versátil periodista, amiga de personajes de la farándula y de la política, tuvo que hacer malabares para sostenerse con su madre y con su hijo, quien hoy tiene 9 años y es un niño sano y aplicado. Su madre, Rosa Bertel, a quien llamaban cariñosamente Pola Bertel, en honor a la conocida bailadora de porros, falleciò el  20 de enero, en plenas fiestas de Sincelejo.

La enfermedad le ha ido copando todos los espacios de su cuerpo, matándole hasta los deseos sexuales. No puede salir a vender su publicidad para sostener sus programas radiales, porque el sol le agrede su piel. Mientras ella lucha porque a su hijo no le falte nada, la enfermedad camina. Perdió la visión de un ojo y por el otro ve sólo con un gran esfuerzo. Si no se opera rápido puede quedar ciega.

De la caridad de sus amigos (algunos de ellos políticos que cayeron en desgracia por la parapolítica), de compañeros periodistas y de un radiotón que le hicieron sus amigos de los medios, Lucia ha vivido estos últimos ocho años, pero cada vez más sus fuerzas son menos.

Con lo recolectado en un radiotón, Reyes viajó hace un año a Cuba, donde fue tratada para esta enfermedad, pero los avances no han sido significativos, pues las medicinas son muy costosas.

Con campañas locales que a veces sólo alcanzan para sobreaguar en su situación ( pagar una pieza) el alimento y el colegio del niño, Reyes busca por estos días llamar la atención a nivel nacional e internacional a ver si alguien conoce una medicina para combatir esta terrible enfermedad que ahuyenta a la gente , pues algunos creen que es contagiosa.

En esta foto, aparecen las amigas de Lucía Reyes, su hijo, y la niña Sofia Conde Chagui, de verde, entre otros.

Nota: Esta crónica se publicó originalmente cuando Alejandro tenía 9 años, en el año 2009. Lucía murió en el año 2010.  El niño, que tendrá éxito en la política, según visionó una cotizada vidente, hoy es un joven de 22  años.

Xantomas eruptivos.

Es una afección cutánea en la cual ciertas grasas se acumulan debajo de la superficie de la piel.

Los xantomas son comunes, especialmente entre los adultos mayores y entre las personas con niveles altos de límpidos en la sangre. Los xantomas varían en tamaño. Algunos son muy pequeños, mientras que otros son mayores a 3 pulgadas (7.5 cm) de diámetro. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero se observan con mayor frecuencia en los codos, las articulaciones, los tendones, las rodillas, las manos, los pies o los glúteos.

Pueden ser un signo de un trastorno médico que involucre un incremento de los lípidos en la sangre. Algunos de estos trastornos son: ciertos canceres, diabetes, hiperlipidemia, trastornos metabólicos como la hipercolerterolemia familiar y la cirrosis biliar primaria.

El xantelasma palpebral, un tipo común de xantoma que se presenta en los párpados y que puede ocurrir sin ninguna afección subyacente, no necesariamente está asociado con lípidos o colesterol elevados.

Un xantoma luce como una inflamación o protuberancia bajo la piel y generalmente es plano, suave al tacto y de color amarillo, con bordes claramente definidos.

El médico examinará la piel y con esto generalmente puede hacer el diagnóstico de xantoma. Una biopsia la tumoración mostrará un depósito de grasa.

A usted le pueden hacer exámenes de sangre para verificar los niveles de lípidos, funcionamiento del hígado y para ver si hay diabete

Si usted tiene una enfermedad que provoque incremento de los lípidos en la sangre, tratar dicha afección puede ayudar a reducir el desarrollo de xantomas.

El médico puede extirpar la tumoración si esto se vuelve molesto para usted, sin embargo, los xantomas pueden reaparecer después de la cirugía.

La tumoración no es cancerosa y es indolora, pero puede ser signo de otra afección médica.

La tumoración puede causar un cambio en su apariencia, lo cual se denomina deformación estética.

Consulte con el médico si se desarrollan xantomas, ya que pueden ser indicio de un trastorno subyacente que necesite tratamient

Controlar los lípidos en la sangre, incluyendo los niveles de triglicéridos t y de colesterol, puede ayudar a reducir el desarrollo de xantomas.

 

Alfonso Hamburger

Celebro la Gaita por que es el principio de la música.

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