Un ángel, el argentino que sueña con San Jacinto.

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Un argentino quiere ganar en San Jacinto.

Por Alfonso Hamburger.

A Adrián Villamizar le hubiese gustado, como a Diomedes Díaz, nacer en San Jacinto. Y conste que nació en un pueblo que no tiene nada que envidiarle a Villanueva, Guajira, ni a Sincé, Sucre, ni a San Jacinto el de los gaiteros: San Juan del Cesar, Guajira. Más bien en ese pueblo guajiro nacieron sus padres, porque realmente, el Ángel Bohemio, como se le conoce ampliamente ya en Colombia, nació en Buenos Aires, Argentina. Su padre estudiaba medicina en el país suramericano, donde nació este artista, con ese ego engrandecido de vallenato y de gaucho a la vez. Toda una explosión de talento y de ego. No creerse bueno es para los mediocres. Y más que vallenato, Villamizar (No el de Montería) es un amante de la buena música. Es curioso. No mastica entero. Analiza e investiga. Este compositor está muy enamorado de La Sabana y es un gran defensor del vallenato viejo, del que es un gran cultor ( Ganador en el año 2011 del Festival Vallenato de Valledupar), pero eso no le quita ser un apasionado por la poli ritma de la sabana, lo enloquece el sonido mágico, prístino e incontaminado de la gaita. Unos de sus sueños es ganar el Festival Autóctono de Gaitas de San Jacinto y después el de Ovejas. También sueña con una película que haga el recorrido mundial de los gaiteros de San Jacinto. Sus canciones no son producto del azar. En su propuesta hay mucho trabajo previo, extensas investigaciones de las leyendas y de las fábulas. También interpretación de los tiempos actuales. Villamizar es un médico que saca tiempo de su comprometida profesión, robándole horas a las noches, desde el viernes hasta la azuquita del lunes, para adentrarse en el extenso folclor del Caribe. Lo de Villamizar no es solo vallenato. Sus propuestas musicales son diferentes. Yo diría que Adrián, el bohemio, el filósofo, el intérprete profundo de nuestra realidad, le viene pisando los talones a Octavio Daza, pero con un valor agregado: Daza solo componía paseos y con ellos hubo un tiempo que arrasó los festivales, desde Valledupar (con Rio Badillo), pasando por Arjona ( Nido de Amor), San Juan Nepomuceno, San Andrés, y muchos más, hasta caer con Adolfo Pacheco en Sincelejo, cuando su canción “linda Sabanera” fue superada por “La Diferencia”, un merengue donde Pacheco habla del vallenato y del sabanero.
Pero lo de Villamizar va mucho más allá. No sólo se limita a cantarle a la mujer, al paisaje, la parranda o al amigo, sus canciones son tratados de antropología, ecología, a las limitaciones y a las zonas oscuras del ser humano.Tambien son un tratado de la política. Sería profuso mencionar las 29 festivales, en 23 de los cuales en los que ha ganado o ocupado los tres primeros puestos en encuentros como el de Valledupar, Sahagún, Arenal, Villanueva, Fonseca, Urumita, San Juan Nepomuceno y muchos más, pero lo que sobresale en estos poemas, son temas como el agua, la ecología o la canción social, tan descuidada por nuestros cultores. Ese es un saldo en rojo de nuestros compositores. En Valledupar ganó con una canción llamada “Ciegos nosotros”, dedicado a Leandro Díaz. Solo los nombres de los temas, son un gancho: “Que viva la paz” (Festival del Fique 2.000), “Sigamos Unidos”; La Junta (2.000), “La Ruta del reencuentro” (2.000) Festival Nacional de Música Vallenata; “Ciegos nosotros”, Valledupar 2011; o “EL tejido”, San Juan Nepomuceno (2017).
Este médico noctámbulo, que cabalga sobre la palabra sin cansar, encantando con su verbo, llevará a San Jacinto la próxima semana (del 16 al 19 de agosto) una canción social, “solo la verdad”, que aparte de tener una melodía atrapante, habla de un tema tan actual como el proceso de paz. Y a Ovejas llevará una canción con un nombre prístino y elemental: “La gaita nació del agua”. Ese es groso modo, Adrián Villamizar, el ángel bohemio.
Bienvenido al festival de San Jacinto, también a ese otro grande del vallenato: Félix Carrillo Hinojosa.

 

PD. Luego de haber estado desde el martes 26 de abril en EL VALLE (sin haber estado en Valledupar) hasta la noche del 30 de abril, siguiendo minuto a minuto el concurso de Canción Vallenata Inédita en el marco del 44 Festival de la Leyenda Vallenata (2011), registro con beneplácito el triunfo de un buen amigo, el cantautor ADRIÁN PABLO VILLAMIZAR ZAPATA, nacido en Buenos Aires-Argentina, con alma musical cubana, esencia guajira (San Juan del Cesar-La Guajira-Colombia), corazón vallenato (Valledupar-Cesar-Colombia) y (agrego yo) fraternidad sinuano-sabanera. Creador del CUBANATO, este trovador (como prefiere ser llamado, en lugar de compositor) cuenta con un importante recorrido en festivales de música vallenata y sabanera realizados en distintas ciudades y regiones de Colombia caracterizándose, además, por no circunscribirse en sus composiciones al género vallenato

Alfonso Hamburger

Celebro la Gaita por que es el principio de la música.

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