Hoy es domingo de carnaval en Soplaviento, como lo es para San Cristóbal, Arenal, Campo de la Cruz, Villa Rosa, Santa Lucía o cualquiera de los pueblos inundados en diciembre...
Tristeza y desolación Hace 103 años, Sincelejo fue víctima de un voraz incendio. Mientras curaban el techo de zinc de la residencia del empresario Arturo García Hernández, ubicada en la Calle del Comercio
Muchos años después me encontré con Matías Moreno, aquella penca de guayacán con la que el viejo Pepe Rodríguez pretendía sacar lo malo y meter lo bueno a los estudiantes incorregibles. Le tenían pánico. Con solo escuchar...
Los rastros de la memoria (V) No es que tenga adicción al BlackBerry. Es que la información que aparece en la pantalla, en letras de 8 puntos, ante mis ojos expectantes, es la primera noticia, el detalle minucioso de esta historia.
Por: Alfonso Hamburger Piero ha cometido una nueva pierada. Y esta vez se ha exigido al máximo para convencer a la vieja Rita de que, efectivamente, le robaron millón quinientos mil pesos de los tres que le dieron sus hijos en Bogotá
Antes de que el pueblo fuera arrasado por los paramilitares y se desplazara para siempre, algunos hechos estuvieron al borde de propiciar una matanza familiar. Alfonso Hamburger Herrera tenía fama de valiente..
De cómo la herramienta de la Internet nos ayuda a afianzar la memoria para reconstruir la imagen de un pueblo afectado por el desplazamiento forzado en Colombia. Por: Alfonso Hamburger Con la visita de Ledis...
Crónica en honor del primer desplazado de Bajo Grande, después del viejo Miguel en San Jacinto, Bolívar. El retorno a la tierra se convierte en un recorrido por cien años de olvidos- de incomunicación..
Cuando el bullicio de los vivos no deja dormir ni a los muertos. En el directorio de Sincelejo existe un hombre que se llama “Hasta Morir”, pero no es tan famoso como Milán Beltrán, un indígena analfabeta...
Martin Caparrós, en su riguroso libro “El Hambre”, tiene toda la razón al plantear que el primer objetivo del hombre, de cualquier grupo de hombres es comer, porque el hambre es cíclica