Crónica viajera Corozal

En la Esquina Caliente de Corozal un hombre madruga a enlazar pasajeros, como cualquier pescador que tira su atarraya en el mar. Y el mar es amplio, sinuoso, desconocido, pero provee la comida. -¿Te vistes el partido del Barcelona? Pregunta al grupo

Mario, el gladiador de la sonrisa imborrable

Ayer apenas estuvimos sembrando en Corozal a un hombre grande. Es uno de esos bocados de carne, hueso y cartílagos, de nutrientes, que pocas veces la tierra traga por estos lares, cundidos de parapolíticos, dirigentes corruptos y gente de mala leche..