La primera tala fue en el papel.

 

Así destruyeron la sierra y la flor(II)
LA PRIMERA TALA FUE EN EL PAPEL.
Omisiones de todo tipo, dese la Corporación Autónoma Regional, Carsucre, hasta el Municipio de Sincelejo, que no inscribió el predio como zona de protección de suelos y bosques, hasta un peritazago ciego, hacen parte de un complot para destruir la sierra sagrada.

Por Alfonso Hambuger

Llegaron con retro-excavadoras y motosierras, como en la época más negra de los paramilitares de alias Cadena. Era el 21 de julio de 2014. Los primeros en escabullirse- sin que se sepa su paradero- fueron unos 50 micos aulladores. Murieron más de cien iguanas aplastadas en las orugas de las Caterpillar. De las ceibas cortadas por las motosierras cayeron los nidos de las oropéndolas y de los mochuelos. Las serpientes murieron en la carretera negra mientras huían a sitios más seguros sin que desollaran sus pellejos. Hasta la torre de interconexión eléctrica No 46, que lleva energía de Sucre a Bolívar, tembló en su pedestal. El barranco hoy está a solo ocho metros de los mojones que la atezan a su trono. Los trupillos y aromos tiemblan al ver socavar sus raíces. Y las grietas que se abren como si fuesen galletas mordisqueadas, están por tumbar las primeras casas del Cielo, un pintoresco barrio de nueve casas, el más alto de la ciudad, que se quedó sin comunicación. Ahora le dicen La Isla.

¿Qué era lo que buscaban en la Sierra Flor? ¿Acaso una mina de oro o de esmeraldas o un pozo de gas o de petróleo? ¿Qué les había hecho el cerro sagrado, al que cambiaron de nombre para destruirlo, si era más fácil hacer una carretera recta por la parte baja, sin necesidad de impactar la colina? Mirando el croquis se nota que hubo un desvío a adrede de la línea natural de la vieja carretera para envestirlo. ¿Qué culpa tiene la estaca si el sapo brinca y se ensarta? Sin gran esfuerzo se deduce que hubo una intención de impactar, de herir, de destruir. La montaña estaba como una estaca en un lado de la carretera y ésta se desvía para impactarla, como si fuese un sapo ágil y depredador revestido de hierro y altanería.

La respuesta cronológica del proceso depredador la tiene una investigación que adelanta la veeduría Sincelejometro, en cabeza del abogado Norbey Moreno Romero, con la que podrían rodar muchas cabezas. El negocio fue extraer millones de metros cúbicos de tierra rocosa para compactar la doble calzada que adelanta la empresa Autopistas de la Sabana, entre Sampues- Sincelejo- Toluviejo. Y para despejar la zona, empezaron a omitir leyes, mientras otros se hacían los de la vista gorda. Los zenues, de un legado étnico y cultural innegable, no existían  en sus afanes.

La primera tala fue en el papel, dice Moreno. La actual Secretaria de Planeación de Sincelejo, Rosa Stella Romero Moreno, entonces perito avaluadora del terreno adquirido por Autopistas de La Sabana, una cuchilla triangular de 1.300 metros de largo por 40 de ancho en el inicio y que muere en cero metros ( el vértice de la cuchilla triangular) en la parte más alta de la colina. A nombre de la Longa de propiedad Raíz de Sincelejo, la arquitecta pone una serie de imprecisiones en el papel, como si no hubiese inspeccionado el terreno, que es una parte del sobrante de la finca de la familia Martínez Romero, dividida en dos por la actual carretera. Una cuchilla de la parte alta, zona de bosques y suelos protegidos por el POT, fue vendida a la cementera Argos y ésta a su vez a Autopistas de La Sabana.
Según Norbey Moreno, papel en manos (ver peritazgo evaluador) la actual secretaria de planeación Municipal, lo primero que cambia en su informe es el nombre de La Sierra Flor.

Ella lo llama cerro del Águila. El segundo detalle es el precio, los 58 mil metros cuadrados de terreno, los avalúa a 1.500 pesos cada metro, para un total de 97 millones 447 mil 300 pesos. Desconoce en su documento- dice el abogado- que esta es una zona de bosques y suelos protegidos. Anota en el peritazgo  que no hay árboles- y que su superficie- una falda impenetrable- es usada para pastoreo de animales y siembra de productos de pan coger. “Explotación de actividades ganaderas en menor escala y cultivos de pan coger en su mayor extensión”, dice, textualmente, cuando la zona vendida no era mecanizable. Igual habla de pastoreo de ganado de doble propósito, como la actividad del predio, cuando eso era un bosque habitado por micos, serpientes e iguanas. Una vaca no se sostiene en esos barrancos y puede desnucarse.

La tercera omisión es del Municipio de Sincelejo, que expide un documento de paz y salvo ( ver documento) ignorando que en el Plan de Ordenamiento Territorial, que él mismo avaló y que fue aprobado por el Concejo de La ciudad desde el año 2000- el responsable del ordenamiento territorial y uso del suelo es el Municipio- , lo firmó. O sea, un suelo de bosques y protección, pasó a ser de extracción minera en la práctica, con un permiso para extraer 400 mil metros cúbicos de tierra, que se pasó a más de un millón. Allí se abrió un boquete por el que penetraron las retroexcavadoras, las motosierras y las volquetas que depredaron el cerro sagrado, subiendo con sus brazos de unicornios como hormigas, hasta hacerlo llorar.

Viene la omisión de Carsucre. Aterrizando al caso objeto de litigio, El Municipio de Sincelejo adoptó el Acuerdo 007 de 2000 (POT), en este sentido CARSUCRE como autoridad ambiental de la jurisdicción, desde dicha fecha hasta hoy, omitió inscribir esta zona como Área Protegida conforme al decreto 2372 de 2010, así mismo no hizo lo pertinente ante la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Sincelejo. Por lo tanto no se implementaron las medidas para proteger el medio ambiente y garantizar la salubridad de sus pobladores y el derecho al goce y el disfrute del paisaje frente a una posible afectación derivada del ejercicio de actividades de exploración o explotación minera.

CARSUCRE con su omisión- dice el alegato – quebrantó los derechos y deberes ambientales consagrados en la Constitución y abre la puerta a un daño irreversible de los recursos existentes en el área forestal protectora de la sierra flor, argumentan Felipe Mebarak, Norvey Moreno y los sigue Luis Martínez. El papel lo confirma.

II

Lo primero que resalta en el litigio es el quebrantamiento tipo exprés, por parte del Anla- Agencia Nacional de Licencias Ambientales-, del ordenamiento autonómico del Municipio de Sincelejo. Aquí el pez grande- que maneja una cartera gorda con la que hace saborear a los alcaldes-, se traga al pequeño. Ya hay jurisprudencia al respecto, en cuanto una Ley Nacional no puede superar a la de orden municipal, o al menos se recomienda negocia o coordinar las políticas. (Ver posición de las Corte Constitucional).

El proyecto empezó a oler mal desde el principio. “En tiempo récord, el INCO, Instituto Nacional de Concesiones) amplió millonarias concesiones viales. En 20 días, y comprometiendo 1,4 billones de pesos en vigencias futuras, adicionó las obras de la Ruta Caribe y de la vía Córdoba-Sucre (… )”. Denunció el Periódico El Tiempo. Luego el Inco se convierte en Agencia Nacional de Infraestructura.
El 20 de mayo de 2009, funcionarios de la Procuraduría, iniciaron una inspección que generó un informe Ejecutivo alarmante.

Violando el artículo 48 de la ley 80, fueron adicionados los contratos de concesión correspondientes a los proyectos Córdoba -Sucre y Ruta Caribe:
El 6 de marzo de 2007 el INCO suscribió el contrato de Concesión No. 002 de 2007 con Autopistas de la Sabana S.A., cuyo objeto es: “Otorgamiento de una concesión para que el concesionario por su cuenta y riesgo realice los estudios y diseños definitivos, gestión predia/, gestión ambiental, financiación, construcción, mejoramiento, rehabilitación, operación y mantenimiento del proyecto vial Córdoba Sucre”.

Con el Inco, después Anla, Impusieron sus carreteras violando la autonomía de los municipios, que indefensos y sin grandes presupuestos, sucumbieron a las chequeras con las que quieren imponer desde al presidente de la república hasta el trazo del desarrollo local. Los alcaldes callaron- caso Jairo Fernández Quessep, que tartamudeó- quizás porque nunca sus ojos vieron más allá del gimnasio donde cuidaba su figura de galán acosado por las canas. También ha callado el actual alcalde, de la misma línea política del anterior, quien no solamente ratificó a algunos de su gabinete, sino que premió a la funcionaria que hizo el avalúo del terreno, elevándola a secretaria de planeación.

III

Papel en mano y con un memorial que se convirtió en una acción popular, Norbey Moreno, se pregunta que si al firmar el primer convenio de concesión, el 002 de 2007, los negociadores ( INCO-AUTOPISTAS DE LA SABANA) no sabían acaso que el kilómetro cero de la vía Sincelejo- Toluviejo, ya no queda donde estaba hace 30 años?. En el lugar, Llanera Kilómetro Cero, solo está el mojón informativo, porque la ciudad se fue expandiendo. EL kilómetro cero, puede estar realmente 4 kilómetros más adelante, ya donde destruyen la Sierra. Del famoso kilómetro cero, que es fundamental para la parte legal y para proyectar las obras, solo queda el nombre: Llanera K 0, un restaurante típico de venta de carne asada con yuca.

La vía, que se desvía para impactar la Sierra, pretende atravesar el sector urbano de Sincelejo- Carrera cuarta- en un área por donde transitan 8 mil estudiantes de seis colegios del área, con una población de 60 mil personas, según cartas enviadas por los rectores rectores de estas instituciones ( Ver las cartas).
Lo cierto- dice Moreno- es que el proyecto de doble calzada Sincelejo- Toluviejo, fue tan mal concebido, que los pasos urbanos (con excepción del puente el maizal) no aparecen en el convenio, como tampoco se desglosa el tipo de obras a realizar, kdentro de las 43 que contemplan adiciones presupuestales que cuadriplican el contrato inicial, elevando el costo de la obra total en más del 300 por ciento. (Ver informa de la procuraduría), con más de 30 hallazgos de tipo penal, disciplinario y de otras índoles.

En resumen, si la doble calzada Sincelejo- Toluviejo, que según el gerente de Autopistas de la Sabana,  ya avanza en la Sierra Flor va en un 60 por ciento, logra evadir el minado y complejo entramado jurídico que la tiene paralizada, el Municipio de Sincelejo deberá resolver los pasos urbanos. Es el mismo problema que heredó Corozal de la doble calzada a esa ciudad, sin un adecuado retorno en el arroyo de Morroa, por lo que los vehículos tienen que tomar un tramo en contra vía, cuando vienen del centro de Corozal a Sincelejo. Y para colmo, no llegó a El Aeropuerto Las Brujas, que era su fin, con el propósito de acercar el aeropuerto a la ciudad capital.

A ello se suma las fotos multas, instaladas en ese sector sin un estudio serio y que en vez de agilizar el tráfico- en lo que era la zona más segura de las carreteras del país con mínima accidentabilidad-, ahora lo entraban.

¿Quiénes son los actores de esta batalla entre ambientalistas y quienes impulsan el desarrollo vertical?
(Continuará)

sabanas-sucre

Alfonso Hamburger

Celebro la Gaita por que es el principio de la música.

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