Eliseo Herrera fue un gran parrandero

El rey del trabalenguas fue sepultado ayer. A Eliseo Herrera Junco, lo mató la parranda. Es lo primero que se le ocurre a uno de sus 12 hijos, ahora que recibe homenajes póstumos, como el rey indiscutible del trabalenguas. Murió cuando estaba a punto de cumplir 91 años en Cartagena, su ciudad natal, siendo uno de los últimos sobrevinientes de la Sonora Cordobesa, antecedente rotundo de los Corraleros de Majagual, agrupación que hace bailar hasta las piedras.

La acumulación de parrandas en tantas noches con la música, más los años, terminaron con un paro cardiaco, en su casa de Cartagena.

Deja más de cien canciones, la mayoría picarescas y en trabalenguas, 12 hijos (8 hombres cuatro mujeres) 55 nietos y 11 bisnietos. Vivía en la calle Pasos de Abadía, del populoso barrio Torices, que desde el sábado está en silencio, porque uno de los más grandes animadores de la alegría, ha muerto.

Eliseo, un negro monumental y fácil de palabra, jacarandoso, ya no podía cantar de pies, porque estaba afectado de las piernas y los riñones ya casi no le funcionaban. Su hijo Orlando, cree que un hombre tan parrandero, a  la usanza en los músicos de antes, pudo haber afectado en sus riñones, encargados de purificar la sangre. Murió de una insuficiencia cardiaca el sábado, después de luchar durante cico días con sus propios fantasmas.

Herrera Junco,  se hizo famoso con temas como, El vampiro, La adivinanza, Tamborito de carnaval, Tres tristes tigres, La yerbita, La matica de mafafa, El pájaro picón picón, Culebra cascabel, La bonga, La Burrita y una larga lista de éxitos, que le merecieron al ‘Rey del Trabalenguas’ lo llevaron a ocupar una silla entre los más grandes del folclor colombiano.

A inicios de la década de los sesenta, después de su paso por la Sonora Cordobesa, Herrera recaló en Los Corraleros de Majagual, donde compartió escenario con una pléyade de músicos destacados como la universidad de la cumbia.

La gracia de Eliseo y la picaresca, lo elevaron a la categoría de rey,  con una versatilidad que solo podría igualar otro paisano suyo, Álvaro José  “El Joe” Arroyo, quien también bebió en las aguas musicales de Sincelejo, donde confluyeron grandes como Alfredo Gutierrez, Calixto Ochoa, Lisandro Meza, Cristóbal García( El Ñato Calilla), Danuil Montes, Carmelo Barraza, Julio Cesar Estrada ( Fruko), entre otros.

El gran rey del trabalenguas, fue sepultado con honores ayer en su tierra natal.

Tomado de www.hamburgerchannel.com

Alfonso Hamburger

Celebro la Gaita por que es el principio de la música.

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