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EL VIOLINATO ES MAS QUE CHUPAR MANGOS!

 

VIOLIN, VIOLETA O VIOLINA?

 

Por ALFONSO HAMBURGER

 

Las palabras suenan y son imágenes. Confieso- ya lo hice antes- que nunca me termino de acomodar con la palabra violinato, término con el que fue bautizado, hace casi cincuenta años, el festival Violinato, de San Luis de Sincè, Sucre, que se ha convertido en una cita decembrina y lugar de confluencia de los oriundos del barrio La Transformación, el pueblo y ahora la región.  Dos días- me dice el profesor Pedro Aguas, uno de los fundadores- estuvieron debatiendo el nombre, que puede denotar la acción de tocar una violina.

Y si se insiste en la palabra violinato, que resulta de una mezcla de cuerdas, vientos y narcótico, aun así, le falta una conexión ( de)  para que sea Festival del violinato o festival de la violina, que es más concreto. En la sintaxis es sujeto, verbo y predicado.

Violinto, me decía mi compadre Felipe, que es como darle a otra persona con la violina, con la violeta o con la viola o el violin. Es como una acción de golpear con.  O es casi seguro, que, dado la gran influencia del vallenato en todos los festivales  del país desde el surgimiento del Festival de Valledupar, porque no pudieron ponerlo festival vallenato le pusieron festival violinato. Casi iguales.  Es como decir indio querer pitico. Y si miramos más profundo, es innegable, que el estilo que más prima, la mayor influencia del evento, es el estilo vallenato, rápido y picado.

Pero resulta que violinato también puede provenir de violín, que es un instrumento de cuerda, pero igual puede ser violeta, que produce la viola, a su vez un narcótico.  También indentifica a la dulzaina, específicamente, el instrumento que los sinceanos homenajean desde todos estos años.

Entonces, en conclusión, el festival no debe llamarse violinato- al menos que se incluya el violín, el narcótico ya mencionado al lado de la dulzaina o violina-  entonces tendríamos un festival mucho más integral. Y como es un gran festival que hace énfasis en la violina, que se toca con la boca – de viento- como quien chupa un mango, debe llamarse “festival de la violina” , en Sincé, pueblo mágico y cultural.

Yo resaltaría, como violinato puede ser la acción de pegar un golpe con la violina- aunque se parezca al vallenato-, como expresión poética puede decirse que violinato es contagiar con un golpe de autoridad la expansión de esa cosa , de esas cosas. Un violinato es un contagio musical.

A mí, particularmente, que he tenido el honor de hacer la difícil labor de jurado cuatro veces, me ha resultado super simpático y genuino este festival, porque sé que lo hacen con las uñas y el corazón, con un gran sentido de pertenencia por la comunidad , con arraigo y mucha integración.  Se ve que el festival ha cumplido con lo que se han propuesto los organizadores, que sufren cada año para lograr los recursos y sufren de estrés, dependiendo de que la autoridad municipal los apoye o no. Ha tenido altibajos, pero se ha mantenido.

Y para la versión cuarenta, que será la próxima, el trabajo debe ser desde ya, por eso están pensando en un organismo más autónomo. En una corporación.

El festival violinato- yo no puedo cambiar su nombre porque si-  ha cumplido  múltiples funciones, más allá de que hallan otras expresiones más arraigadas como el porro y el fandango, que llenan la parte espiritual. La integración, el punto de encuentro, la exaltación de los valores locales , la historia y la memoria, con canciones locales que estremecen el sentimiento lugareño y que desprende muchos aplausos.

Y como gira en torno de la violina- no del violín o de la viola- habrá que recabar en la historia de este instrumento, que por su poder adquisitivo antecede al acordeón, y su permanencia en los labios de nuestros músicos populares.

La presencia de la Honher en el festival de 2025- debe servir para reorientar las cosas y saber que con este instrumento se pueden hacer muchas cosas. No solo tocar aires folclóricos con énfasis en el vallenato, sino explorar también en los aires sabaneros, influenciados por el barroco del siglo cinco, que es un movimiento que reta lo clásico y que se da en todas las artes.

Nuestros violinistas, donde se destaca la escuela de Sabanas de Cali, entre Morroa y Corozal, con los Arrieta, que son unos maestros en estas lides, se fueron por la escuela vallenata, donde prima la rapidez sobre la armonía.

 

 

De modo que también habrá que orientar las canciones inéditas, donde prima lo local, el mensaje del Pozo del Trébol, La Placita de la Cruz, y los personajes del patio o experimentamos con canciones universales, como Imágenes de Leonardo Gamarra, que no necesitó menconar a Sincè para gustar e imponerse.

Sería magnifico crear toda una escuela, donde se enseñe a tocar el instrumento con todas las técnicas y hacer canciones donde la violina haga todas las voces, un ensamble, como hizo Juancho Nieves con la gaita.

…y Como los Arrieta, tocar inclusive el vallenato, pero con todos  los ritmos y propuestas.

La violina que tocan en las películas del oeste son muy liricas y nostálgicas, suaves, especialmente si se hace en la aurora, mientras se espera el caballo o a la mujer amada.

 

 

 

 

 

Alfonso Hamburger

Celebro la Gaita por que es el principio de la música.

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